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lunes, 28 de abril de 2014

LA PAREJA DE AGATEADORES COMUNES DE MI "LOCAL PATCH" VUELVE A CRIAR EN SU CAJA-NIDO

Siempre he dicho que tener un "local patch" (es decir, una zona de campeo concreta por la que pajarear regularmente) puede llegar a proporcionar tremendas alegrías. El pasado domingo, fui obsequiado con una de esas gratas sorpresas que te emocionan de verdad.

Realicé mi habitual itinerario internándome en el bosque mixto, dominado por robles Quercus robur y abedules Betula celtiberica; escudriñé cada rincón conocido vigilando los movimientos de cada pájaro y escuché cada sonido emitido por los mismos. Carboneros comunes, chochines, reyezuelos listados, herrerillos comunes y currucas capirotadas escondían en cierta medida el molesto ruido de los coches de la carretera cercana; sin embargo, los agateadores comunes Certhia brachydactyla no daban señales de su presencia.

Agateador común Certhia brachydactyla con ceba en el pico (fotografía realizada hace cuatro años en el mismo bosque).

miércoles, 26 de marzo de 2014

TREPADOR AZUL VS. AGATEADOR COMÚN

Es muy frecuente en bosques maduros escuchar el reclamo de un pequeño pájaro forestal. Un "chui-chui-chui" que enseguida captará nuestra atención, pero es al verlo trepando por un tronco o descendiendo por él cuando nos maravillaremos con su diseño y colores.

Trepador azul Sitta europaea caesia.

sábado, 1 de junio de 2013

EL AGUILILLA CALZADA Y SU PRESA

Si la jornada del sábado pasado fue prolífica en mi zona de pajareo gracias, principalmente, al nido de chotacabras gris, el domingo no lo fue menos con una visión espectacular que comentaré al final de esta entrada.
Acostumbro a describir las salidas de principio a fin y fue al final cuando observé un hecho espectacular e interesante.

Aguililla calzada Hieraaetus pennatus.
El día se presentó soleado. Mi inteción era fotografiar alguna de las víboras de Seoane Vipera seoanei que se encuentran cerca de la ría de Asua, aunque debido al calor permanecerían escondidas.
Mi ruta de los domingos es básicamente la misma que la de los sábados, sólo que empleo menos tiempo en recorrerla y la extiendo posteriormente hacia las inmediaciones de la ría, donde puedo observar otras especies de aves.
El primer avistamiento de interés, lo protagonizó la pareja de palomas torcaces Columba palumbus que pasó volando por encima del dosel forestal para posarse fuera de mi vista en un lejano árbol, probablemente, donde tengan el nido.
Dejé los prados para internarme en el bosque mixto, embriagado por los sonidos de mirlos comunes, currucas capirotadas, papamoscas grises, picos picapinos y el distante graznido de uno de los ejemplares de la pareja que anida a no mucha distancia.
Un agateador común se pone a tiro en un gran roble Quercus robur, cosa que no ocurre a menudo. Así que aprovecho el instante para fotografiarlo. Seguro que es uno de los individuos de la pareja que crió en la caja-nido.

Agateador común Certhia brachydactyla subiendo por un roble Quercus robur.
Continué mi camino saliendo del bosque y pasando por la zona del nido de chotacabras, eso sí, a una distancia prudencial. En unas acacias Robinia pseudoacacia, escuché el canto de un macho de pinzón vulgar, el cual pensaba que no criaría este año aquí. Parece que comienza tarde con la reproducción.
Ya junto a la ría, un macho de cernícalo vulgar Falco tinnunculus voló hasta posarse en un cable, lo que me permitió observarlo con detalle a través del telescopio.

Macho de cernícalo vulgar Falco tinnunculus.

Cernícalo vulgar / Common krestel
Parece que todos están afanados en la cría, como este macho de colirrojo tizón Phoenicurus ochruros, con un insecto en el pico para alimentar a sus pequeños retoños.

Macho de colirrojo tizón Phoenicurus ochruros.
El poderoso vuelo de la garza real Ardea cinerea me obligó a levantar la mirada hacia el cielo. Normalmente, esta especie la suelo ver por allí en invierno, por lo que resulta extraño que aún permanezca un ejemplar adulto.
Más adelante, llegué al territorio de las ranas verdes Rana perezi. Es una explanada de cemento, con huecos llenos de agua donde solían vivir las ranas, pero este año están demasiado llenos y no sobresale ningún bloque o roca para poder posarse. Supongo que se las habrán arreglado para criar en otro lugar.
Tras este pequeño varapalo, dirigí mis pasos hacia el hogar de las culebras viperinas. Se trata de una zona invadida por la Cortaderia selloana, similar al lugar donde están criando los chotacabras, pero aún más extenso.
Divisé mi primera libélula del año, por increíble que parezca a estas alturas, la Sympetrum fonscolombii.

Sympetrum fonscolombii.
No di con las serpientes, pero las rapaces me entretuvieron durante la búsqueda. Las primeras en aparecer fueron los buitres leonados, concretamente, un grupo de 6 ejemplares que volaba con su majestuoso y lento planeo.

Este año veo con gran asiduidad buitre leonados Gyps fulvus, cuando lo normal había sido verlos en 3 ó 4 ocasiones a lo largo del año.
Avancé un trecho más y un busardo ratonero Buteo buteo estubo a punto de enzarzarse en una disputa con un aguililla calzada Hieraaetus pennatus de fase oscura que ha entrado en sus dominios, aunque al final la sangre no llegó al río.

Arriba aguililla calzada Hieraaetus pennatus; abajo, busardo ratonero Buteo buteo.

El encuentro se saldó sin incidentes.
Al final, la calzada decidió buscar sustento en otro lugar, mas el busardo se quedó planeando un buen rato encima de mí.

Busardo ratonero Buteo buteo.
Varios pasos entre pampas y un macho de chotacabras gris salió volando a escasos metros de mí para detenerse a poca distancia, oculto nuevamente entra la vegetación. La identificación del sexo es fácil de día, ya que los machos poseen unas distintivas y fanéricas manchas blancas en las primarias, más pequeñas y de un color sucio en las hembras.
Los chotacabras suelen relevarse al atardecer en la incubación de los huevos, siendo el macho el que se ocupa de tal tarea por la noche, por lo que deducí que había descubierto el posadero diurno del macho. Además, en dicho posadero había gran cantidad de excrementos que evidenciaban que no era un lugar utilizado esporádicamente, sino con bastante frecuencia.

Lugar de descanso diurno del macho de chotacabras gris Caprimulgus europaeus.
Como dato curioso, el macho descansa a medio kilómetro en línea recta del nido. No imaginaba que se alejarían tanto, pero pensándolo bien no sería bueno situarse cerca del nido dejando excrementos y otras marcas olorosas que tal vez acabarían llevando a algún depredador directamente al nido.
Poco después, me detuve para fotografiar las Serapias cordigera que adornaban cada pequeño claro antes de salir de la zona de pampas.

Orquídea Serapias cordigera.
Un reclamo familiar se escuchaba en los sauces Salix atrocinerea, descubriendo con alegría que era una hembra de tarabilla común Saxicola torquata, especie que no había vuelto a criar desde hacía 2 años.

Tarabilla común hembra Saxicola torquata.
Un buitrón Cisticola juncidis no paraba de sobrevolarme emitiendo su monosílabo reclamo y las currucas cabecinegras Sylvia melanocephala hacían lo propio entre los arbustos. Hace dos años que estas currucas se establecieron allí, pero nunca me habían dejado verlas. En esta ocasión, un precioso macho salió a llamar mi atención teniendo, seguramente, el nido cerca.

Macho de curruca cabecinegra Sylvia melanocephala.

Curruca cabecinegra / Txinbo burubeltz.

Curruca cabecinegra / Sardinian warbler.
Una preciosa pareja de verdecillos Serinus serinus posaron para una foto cuando ya había salido de la zona de pampas.


Arriba, macho de verdecillo; abajo, joven.
Dejé la zona de la ría y comencé a ascender para regresar al inicio de mi ruta para dar por finalizada la jornada. Sin embargo, antes de llegar, me paré a sentarme en un alto a la vera de un solitario laurel Laurus nobilis, desde donde suelo tener buenas observaciones de rapaces. No fue diferente está vez y, nada más acomodarme, una calzada de fase oscura (el ejemplar observado junto a la ría) salió volando a unos 10 metros de mi posición. Rápidamente, se alejó, pero pude distinguir que llevaba una presa en las garras. En las fotos me parece una lavandera blanca Motacilla alba que debió cazar desde el punto de donde la vi salir, no obstante, se encontraba oculto por una colina.
Las fotos son demasiado lejanas, aunque dejan entrever que lleva una presa entre las garras.
Os dejo con las fotos ( siento la lejanía de las mismas, no se corresponde con la calidad de lo observado) del encuentro que me permitió comprobar  que, a pesar de lo pequeño del paraje, sirve como cazadero a las rapaces. Es la primera que veo con un ave en las garras, en consecuencia, y debido a que ya he observado rapaces con roedores y serpientes, es un buen lugar en cuanto a presas para este grupo de aves depredadores. La última imagen es de una abejero europeo Pernis apivorus que fotografié poco después a bastante distancia.

En algunas fotos se puede apreciar una estela de plumón que va dejando la desafortunada víctima.

Aquí vemos como el águila calzada Hieraaetus pennatus asesta al pajarillo varios picotazos para acabar con él-

Aguililla calzada / Arrano txikia.

Aguililla calzada / Booted eagle.

En este recorte vemos más claramente la larga cola con las rectrices externas blancas y las centrales negras características de las lavanderas blancas Motacilla alba. Aún así, si alguien cree que es otra especie, agradecería que me lo dijese en los comentarios.

Abejero europeo Pernis apivorus.

¡Hasta la próxima entrada!

miércoles, 15 de mayo de 2013

¡OCUPACIÓN DE CAJA-NIDO POR AGATEADORES COMUNES!

El pasado 11 de Mayo me di una vuelta por mi pequeña zona de pajareo para ver como iban las parejas.

Agateador común Certhia brachydactyla.
Nada más llegar, observé con mi telescopio el nido de la pareja de cornejas negras Corvus corone que ha decidido criar en el único pino de cierto porte de la zona. La hembra estaba incubando mientras el macho perseguía insistentemente a otra corneja que osó acercarse demasiado.

Macho de corneja negra Corvus corone en plena persecución con un congénere.
Verdecillos Serinus serinus, verderones comunes Carduelis chloris, ruiseñores bastardos Cettia cetti, petirrojos Erithacus rubecula, currucas capirotadas Sylvia atricapilla, mosquiteros comunes Phylloscopus collybita, chochines Troglodytes troglodytes, reyezuelos listados Regulus ignicapillus, zorzales comunes Turdus philomelos y mirlos comunes Turdus merula cantan incansablemente a mi alrededor.
Reyezuelo listado Regulus ignicapillus.
Todos se reproducirán, como cada año. Todos menos algunas especies que desgraciadamente han ido desapareciendo. El año pasado faltaron los escribanos soteños Emberiza cirlus; éste las tarabillas comunes Saxicola torquata y, para mi sorpresa, los pinzones vulgares Fringilla coelebs.
Pero no todo son malas noticias. Chotacabras grises Caprimulgus europaeus, cornejas negras y palomas torcaces Columba palumbus han criado por primera vez desde que visito el lugar, dotando al bosque de un mayor interés ornitólogico en la época estival.

Fotografía del pasado año de un pollo bastante crecido de chotacabras gris Caprimulgus europaeus en el nido.

Cría de chotacabras gris Caprimulgus europaeus.
En cuanto a rapaces, fue un día productivo. Un par de busardos ratoneros Buteo buteo fueron los primeros en aparecer. Uno de ellos lucía un plumaje muy claro.
Casi al momento, apareció una de mis aves favoritas, el abejero europeo Pernis apivorus. Y fue más tarde cuando un alcotán europeo Falco subbuteo pasó cerca de mi como una bala. La lista de rapaces la completaron un milano negro Milvus migrans y un buitre leonado Gyps fulvus.


Busardo ratonero Buteo buteo.
Es curioso y triste lo raro que se ha vuelto ver cernícalos vulgares Falco tinnunculus teniendo en cuenta que antes era casi tan fácil verlos como a los ratoneros. Hace dos años llegué a ver como un macho de este pequeño falconiforme le ofrecía a la hembra un jugoso ratón casero Mus musculus, que ésta no dudo un instante en llevarse. Algo realmente precioso de observar. Amor pajaril en estado puro. Siguiendo mi ruta habitual, me topé con un nido de herrerillos comunes Cyanistes caeruleus en lo alto de una farola. ¡Menudo sitio para anidar! Yo preferiría una de las dos cajas-nido que he colocado para páridos, pero por alguna razón no serán de su agrado.
Sí ha sido del agrado para una pareja de agateadores comunes Certhia brachydactyla la caja-nido específica que compré para ellos. Toda una alegría. Me hizo muy feliz comprobar como despues del fracaso del año pasado, éste se decidieran a criar.

Fotografía tomada el domingo, cuando la familia de agateadores ya había abandonado la caja-nido.
Ocurrió inesperadamente. Abrí la caja-nido esperando no encontrar nada, pero un ejemplar adulto de agateador común salió volando. Además, vi como estos pajarillos tan increíbles habían rellenado al completo la caja-nido, dejando la parte superior de su construcción a la altura de las entradas de la caja. Los materiales los investigaré con detenimiento más adelante, pero distinguí ramitas, telarañas y plumón.
Lo cerré enseguida para molestar lo menos posible.
Posteriormente, me alejé unos 20 metros y, entre helechos y troncos, rodeado por los papamoscas grises Muscicapa striata que reclamaban en las ramas bajas de los robles, saqué el telescopio para hacer un poco de videoscoping. Comprobé que no había interferido en la crianza y que continuaban alimentando de manera normal a las crías.
Asimismo, la frecuencia con la que cebaban a los pollos y el hecho de que les daban de comer desde la misma entrada me hizo sospechar que eran crías ya crecidas. Cosa que comprobé el domingo, pues ya se habían ido.

He puesto música y todo en el vídeo, espero que os guste.

Rebosante de alegría gracias a los agateadores, escuché el reclamo del pico picapinos Dendrocopos major con lo que vuelven a críar nuevamente, de lo cual llegué a dudar.
Una jornada redonda.

¡Hasta la próxima entrada!

domingo, 28 de octubre de 2012

PASO POSTNUPCIAL EN TXORIERRI

Aunque no he podido visitar mi zona habitual de pajareo tanto como me hubiera gustado, si he podido constatar que ha habido un buen paso de pajarillos.

Una imagen del bosque mixto.
El paso postnupcial comenzó con los papamoscas cerrojillo. Primeramente, un ejemplar, pero al mes ya pude ver hasta 5 papamoscas cerrojillo dentro del bosque mixto. Hay que tener en cuenta que es un bosquete de 1 Ha.

Macho de papamoscas cerrojillo (Ficedula hypoleuca) fotografiado el pasado año.
Sobre la misma época,tuve la oporotunidad de observar dos ejemplares de curruca mosquitera en un sauce ceniciento. Suponía el segundo avistamiento de esta especie en este pequeño rincón de Txorierri, por lo que era una gran noticia.

Fotografía tomada hace 2 años de un ejemplar de curruca mosquitera (Sylvia borin).
Las palomas torcaces se hacían más abundantes a medida que avanzaba el mes de Septiembre, llegando a contabilizar 5 palomas.
Otro avistamiento importante lo protagonizó un ruiseñor común que compartía saúco con una hembra de curruca capirotada. Un placer observar a esta especie que cada año aparece en la zona.  
Ruiseñor común (Luscinia megarhynchos).

El paso de rapaces suele ser bueno, habiendo sido el mejor el paso postnupcial de hace 2 años en el que disfruté de gran número de especies. Este año, los avistamientos no han sido tan variados, pero ello es debido a los pocos días de los que he dispuesto para visitar mi área de campeo.
Un ejemplar macho de abejero europeo y un aguililla calzada son las especies destacables.

Aguililla calzada (Hieraaetus pennatus).
Aguililla calzada / Arrano txiki
Aguililla calzada / Botted eagle
También se acercó una pareja de cuervos que volaron muy cerca de mi posición, permitiéndome deleitarme con sus vuelos.


Cuervo (Corvus corax).

En cuanto a acuáticas, el martín pescador llegó a finales de Agosto, más o menos al mismo tiempo que las primeras gaviotas reidoras.
Ya en Octubre, el panorama cambia radicalmente. Empiezan a verse mayor cantidad de ejemplares, aunque son de especies más comunes. Los mosquiteros musicales ya no reclaman entre los sauces. En su lugar lo hacen los mosquiteros comunes que se hacen cada vez más abundantes.

Mosquitero común (Phylloscopus collybita).
Gran número de pinzones vulgares vuela en bandos entre los árboles, compartiendo hábitat con los petirrojos noreuropeos que van llegando junto a las capirotadas norteñas.

Petirrojo europeo (Erithacus rubecula).
Ejemplar macho de curruca capirotada (Sylvia atricapilla).
Como dato de interés, localicé el primer bisbita común hace dos semanas mezclado con 3 lavanderas blancas.

Bisbita común (Anthus pratensis).
Los pícidos se han ido (tanto los picapinos como el menor), aunque en el bosque permanecerán especies igualmente bellas como los comunes y residentes agateadores comunes, chochines y reyezuelos listados (a la espera de la llegada de los migrantes presaharianos e invernantes).

Agateador común (Certhia brachydactyla).
Agateador común / Gerri-txori arrunt
Agateador común / Short-toed treecreeper
Chochín (Troglodytes troglodytes).
Reyezuelo listado (Regulus ignicapillus) en una encina.
Los reyezuelos del bosque mixto muestran gran querencia por esta especie de árbol.
Reyezuelo listado / Erregetxo bekainzuri
Por último, un vídeo de uno de los miembros de la pareja de chotacabras grises que ha criado este año en el lugar, y unas imágenes de los hongos que van viéndose en el bosque y las praderas.


Scleroderma sp.
¿Daedaleopsis tricolor?
Laetiporus sulphureus
Piptoporus betulinus
¡Hasta la próxima entrada!

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