miércoles, 26 de marzo de 2014

TREPADOR AZUL VS. AGATEADOR COMÚN

Es muy frecuente en bosques maduros escuchar el reclamo de un pequeño pájaro forestal. Un "chui-chui-chui" que enseguida captará nuestra atención, pero es al verlo trepando por un tronco o descendiendo por él cuando nos maravillaremos con su diseño y colores.

Trepador azul Sitta europaea caesia.


Como gran trepador de troncos, es lógico compararlo con los agateadores comunes. Pese a las similitudes, pertenecen a familias distintas (agateador común=Certhiidae; trepador azul=Sittidae) ocupando nichos parecidos que les han llevado a desarrollar distintas habilidades y características morfológicas para un objetivo común.

En Bizkaia se encuentra confinado a bosques montanos, únicos lugares que se han librado en cierta medida de las plantaciones forestales monoespecíficas que cubren gran parte de la provincia, donde el trepador azul carece de los elementos necesarios para su residencia.
Ambas especies se alimentan en los troncos de los árboles, por lo que no es difícil imaginar que en algunos aspectos estamos ante un caso de convergencia evolutiva. Un ejemplo serían las cortas patas que presentan ambos, óptimas para desenvolverse en posiciones verticales, pues un centro de gravedad bajo disminuye la distancia con respecto al tronco y dota de mayor estabilidad al pájaro. 


Aquí se ve claramente las cortas patas que lo mantienen pegado a los troncos y ramas de los árboles que regenta, aumentando su estabilidad en posiciones acrobáticas.
Hasta aquí los parecidos, desgranemos ahora las diferencias:

LOCOMOCIÓN

Como la mayoría sabréis, los agateadores realizan la búsqueda de alimento volando de árbol en árbol, ascendiendo por los troncos o ramas de cierto grosor desde su parte inferior mientras exploran cada pequeña grieta en busca de invertebrados. Sin embargo, los trepadores azules son capaces de ascender y descender por los árboles indistintamente. En un documental (creo recordar que en uno de los capítulos de "Planeta viviente" de David Attenborough), se decía que aquellos invertebrados que no encontraban los agateadores en sus ascensos serían encontrados por lo trepadores en sus descensos. Podría ser un ejemplo de como dos especies con nichos aparentemente idénticos, se complementan explorando y aprovechando uno lo que el otro no puede y viceversa.

Eurasian nuthatch Sitta europaea caesia.
Cada especie tiene una forma de moverse verticalmente por los troncos basada en distintas características. Los agateadores, han desarrollado un método similar al de los pícidos, no siendo otro que utilizar las rígidas rectrices (plumas de la cola) como tercera pata, como soporte para ayudarse en la dura tarea de dominar la gravedad. Dichas rectrices no son como las del resto de aves, sino que, como he citado arriba, son más rígidas. Plumas especialmente diseñadas para llevar a cabo su cometido.

Huevo roto de agateador común encontrado en nido abandonado.
En el caso del trepador azul, no posee rectrices modificadas. De hecho, son cortas y las llevan como cualquier otro paseriforme, alzadas y sin tocar el tronco o sustrato. Es decir, las plumas de la cola en el trepador no hacen de soporte. Entonces, ¿qué es lo que le ayuda a moverse verticalmente? Pues los músculos de sus patas.
Puede que el agateador por su manera de adherirse al tronco por medio de las rectrices, se encuentra limitado a la hora de descender. Quizás sus plumas no puedan sostener al pájaro al ir en favor de la fuerza de la gravedad, pues en teoría el esfuerzo a realizar es mayor que en el ascenso. No obstante, poseer unas patas musculosas no limitan de ninguna forma al trepador azul, al contrario, le abre un mundo de posibilidades. Por ello creo que son más acrobáticos y móviles en los árboles que los cértidos.

El trepador azul puede incluso moverse por la parte inferior de troncos horizontales, toda una muestra de fuerza en las patas.

ALIMENTACIÓN

El tipo de alimentación explica la diferencia en los picos de estos pequeños y nerviosos pájaros trepa-troncos. Si analizamos el del agateador pronto responderemos al porqué de su pico fino y curvo. Los picos finos suelen estar relacionados con dietas insectívoras. Abubillas, chochines, currucas rabilargas, bisbitas, lavanderas... Todos ellos comparten el mismo régimen alimenticio, pero con ciertas distinciones. Cada uno busca los energéticos artrópodos en lugares diversos, por lo que la variedad de picos también es diversa. Si un pájaro busca insectos u otros invertebrados sobre arbustos o superficies expuestas, no necesitará un pico excesivamente largo. En cambio, si su búsqueda se centra en grietas, agujeros y recovecos, deberá poseer un pico largo y curvo (abubillas, chochines y agateadores). La curvatura permite alcanzar las presas más alejadas con mayor facilidad.

Agateador común Certhia brachydactyla en abedul Betula celtiberica.
Analizando el pico del trepador azul (apuntado, recto y fuerte) y comparándolo con el del agateador se ven diferencias notables, justificadas por consumir alimentos distintos. El trepador se nutre de una variedad más amplia, desde insectos de mediano tamaño hasta frutos secos. Las larvas de coleópteros son una gran fuente de alimento en la época estival, aprovechando bellotas, avellanas y hayucos en el otoño-invierno. Por tanto, un pico menos especializado y más generalista que el de los cértidos, de un parecido razonable al de los pájaros carpinteros. No en vano, comparten gran parte del espectro alimenticio.

El pico largo y poderoso que podemos ver en la imagen superior es ideal para la variada dieta del trepador azul.

NIDO

Un aspecto sumamente interesante de las aves son sus nidos. Tal es la diversidad de formas y materiales que es imposible no mostrar curiosidad por ellos. Son los santuarios de las aves, donde llevan a cabo la incubación y crianza de los pollos, vital para la perpetuación de cada una de las 10.000 especies que habitan nuestro mundo. Sólo los megapódidos suponen una excepción, pues entierran sus huevos en la tierra o simplemente los dejan al sol, de manera que se desentienden del proceso.

Trepador azul / Gaparro.
Algunas especies aprovechan las grietas en rocas o agujeros de los árboles para establecerse, son las llamadas aves trogloditas. Dentro de este grupo entraría el trepador azul, que generalmente aprovecha los viejos nidos de los pícidos para su propio beneficio. No obstante, no se le puede reprochar pereza a la hora de construir un nido, pues debe antes reducir el orificio con barro y corteza hasta la medida adecuada, siendo un trabajo muy costoso si se trata del enorme agujero de 12 cm de diámetro de una pareja de pitos negros Dryocopus martius (que reducirá hasta llegar a los 3,5 cm). De esta forma, evitará la intrusión de los depredadores para proteger a su pollada.

Los machos se distinguen por la zona anal rojiza, de color ocráceo en las hembras.
Cualquier grieta suficientemente protegida puede ser un buen lugar para anidar en el caso de los agateadores. De hecho, las cajas-nido especialmente diseñadas para cértidos, tratan de imitar una grieta. Poseen dos orificios laterales en lugar de uno central, como en las típicas cajas-nido, y no está cerrada en su pared distal, que es la parte que quedará adosada al tronco, pues a estos pájaros les gusta tener contacto con la corteza del árbol. Una vez se decidan a anidar, tanto en caja-nido como en grietas naturales, construirán en su interior una copa de hierba seca, colocada en una base de ramitas con materia en descomposición. El interior de la copa será rellenada con plumón, para que la temperatura sea óptima. Un hecho destacable es el uso de telarañas para "pegar" la copa a las paredes de la grieta o caja-nido.

Interior de caja-nido de agateador común donde se pueden ver los diferentes materiales utlizados, entre ellos, las telarañas adheridas a los bordes.
El trepador azul no se toma tantas molestias, situando unos pocos materiales como cortezas y hojas secas en el fondo, de forma que los huevos (y posteriormente los pollos) queden mínimamente aislados.

Oquedades de pito negro Dryocopus martius realizadas en un haya Fagus sylvatica muerta para la búsqueda de alimento. Esta es una especie de cuyos nidos viejos se aprovecha el trepador azul.

SUBESPECIES

Existen 6 subespecies a nivel europeo que podríamos dividir entre trepadores de pecho blanco y de pecho ocráceo-rojizo. Debido a la variación clinal del color blanco (esto es, cuanto más norteña es una subespecie, más blanca) es lógico pensar que las dos subespecies de pecho blanco son originarias de regiones boreales, Sitta europaea asiatica (este de Rusia, oeste y sur de Siberia hasta el área del lago Baikal) y S. e. europaea (Fennoscandia, excepto sur de Dinamarca, y Rusia). Las subespecies de pecho ocráceo son S. e. cisalpina (Italia y parte de la antiguaYugoslavia), S. e. caucasicus (Caucaso), S. e. caesia (sur de Dinamarca, gran parte del continente europeo incluyendo el norte ibérico y Gran Bretaña) y S. e. hispaniensis (Portugal, centro y sur de España y noroeste de África). Por lo tanto, la que os muestro pertenece a la subespecie caesia.


Trepador azul macho Sitta europaea caesia.


¡Hasta la próxima entrada!



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