Por lo que he leído estos últimos meses, el presente invierno se ha convertido en uno de los más propicios para la observación de focas grises Halichoerus grypus en el cantábrico. No tengo recuerdos de tantos avistamientos en años anteriores. De hecho, hace poco que me enteré de que la presencia de estos fócidos en nuestras costas no es algo excepcional.

